Hola a todos,
pues un poco de alimentar a las huestes de la oficina con algo que no sale de un plástico y eso... Bizcocho de natas. Receta de la ínclita Biscayenne.
Y la receta en cuestión tal y como la copié:
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Ingredientes
- 250 g de natas (de las de verdad, de las que se forman al hervir la leche cruda)
- 300 g de azúcar
- 4 huevos
- 250 g de harina
- mantequilla y harina para engrasar y enharinar el molde
Preparación
Más fácil no puede ser. No lleva ni Royal ni ningún otro tipo de impulsor: se podría añadir si lo que queréis es un bizcocho aireado, pero para mí el de nata siempre ha sido denso.
El color final es tan amarillo por haber usado huevos caseros de gallina castellana y señorita, con huevos normales quedará más clarito. Lamentablemente no me puedo hacer responsable de cómo puede quedar utilizando nata UHT, pero en ese caso añadiría unos 100 g de mantequilla a temperatura ambiente, batida con el azúcar en el primer paso, agregando después la nata semi-montada.
Chimpún, son cuatro pasos. Lo primero es, además de precalentar el horno a 180 grados, untar con un poco de mantequilla y espolvorear el molde de harina, para tenerlo preparado. Yo he usado uno de plum-cake normal (quién se pone a medir las dimensiones del molde) porque para mí el bizcocho de nata es siempre alargado y sagrado.
Las natas de leche se baten un rato con unas varillas hasta que cojan cierta consistencia, entonces se añade el azúcar (si sois muy golosos ponedle más, yo estoy muy frugal últimamente) y se sigue batiendo, intentando que la nata pierda grumos y se monte un poco.
Se cascan y agregan los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición.
La masa hay que batirla mucho y bien, preferiblemente con unas varillas eléctricas. ¿Por qué? Pues almas de cántaro, porque no estamos usando impulsor alias Royal y si no conseguimos meter un poco de aire en la mezcla no va a subir ni una miaja en el horno y nos saldrá un mazacote.
Batimos, batimos, batimos.
Si gustáis se puede añadir ralladura de limón, vainilla o algún otro saborizante, aunque yo como buena integrista pueblerina lo hago sin nada. Se agrega la harina en dos veces y cernida, para que no tengamos ningún grumo de más, y cuando esté todo bien mezclado batimos un par de minutos más.
Echamos la masa en el molde y damos un par de golpes secos sobre la mesa (desde poca altura, no seáis brutos) para que quede nivelado y sin bolsas de aire. Y ya está, se mete en el horno a 180 con calor arriba y abajo durante una hora. A partir de los 50 minutos podéis pincharlo con una brocheta para ver si está hecho y actuar en consecuencia: sacarlo o dejarlo un poco más.
Listo. Dejadlo reposar a pesar de vuestra inmensa ansia y seréis recompensados. Desgutadlo untándolo hasta el fondo en la leche-leche que nos queda, o con un poco de mermelada por encima.
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Saludos,
Jose