Lo único que falló fué que probablemente no formara bien (estaba practicando un video de formado de Bea de la Cocina de Babette). Tengo que practicar más. Y que se me pegó la masa al banetón cuando volqué la masa sobre la pala.
Por lo demás al principio acostumbrada a los panes con mucho centeno y harinas varias que vengo haciendo ultimamente el pan todo blanco me resultó algo soso. Pero cuando lo tomé para desayunar con aceite, ajo y sal, vamos que me tuve que contener para no tomarme todo el pan porque estaba buenísimo.
Hice también unos scones de queso que son mi perdición por lo fáciles de hacer y lo bueno que están. Llevan dos tazas de harina con levadura (inglesa self-raising), una taza con buttermilk y un pelín de agua, un trozo (a ojo) de mantequilla, un pelín de sal, un pelín de bicarbonato, queso rallado frances, tomillo y mostaza en polvo. Se desmenuza la mantequilla en la harina todo lo que se pueda, se añaden todos los ingredientes secos y se mezclan y por último el líquido (el buttermilk y el agua). Yo mezclo pero procurando no amasar mucho porque dicen que no va bien. Hago pegotitos y al horno. En 12 minutos están. Buenísimos sobretodo si están recientes sino tuestan muy bien en la tostadora.